23 jun. 2011

Una despedida anunciada (IV) - Creciendo


2010-11: Creciendo

CNS Cadete 2010-2011
 Raúl, Luis, Ismael, Víctor, Álvaro, Marcos
Nieto, Jorge, Rico, Dani, Carlos, David
(Falta Jaime)

Ésta última campaña arrancaba con muchos cambios en lo personal. Nueva responsabilidad laboral, iba a nacer mi tercer hijo en Diciembre y asumía el papel de segundo entrenador en la categoría superior (cadete).

Al contrario que los años anteriores, el verano y al pretemporada fueron mucho más moviditos en cuanto a la configuración del equipo con problemas de diversa índole que amenazaban con romper un grupo prometedor. A principios de año, evalúando la plantilla comenté que:
En términos deportivos, la plantilla prevista guarda ciertas similitudes con la que tuvimos el primer año que trabajé con el Infantil. Carecemos de jugadores altos de garantías. Con esa limitación tendremos que trabajar y espero que sepamos sacarle partido para crecer como grupo y en conocimiento del juego al menos tanto como hace dos años.
No erraba mucho el tiro, aunque me han sorprendido muy positivamente algunos aspectos.
  • Nuestra capacidad e implicación para defender como lobos.
  • La facilidad para jugar con ritmo alegre.
  • El coloso al rebote ofensivo que es Jorge Rueda.

Para dejar en mal lugar mis presagios, comenzamos la temporada arrolladores (algo que se puede deber a una estupenda pretemporada a nivel físico, mérito de Marta Moral). Jugando a  un ritmo muy alto y agobiando a los rivales con nuestra defensa. Lo malo de este comienzo fue que dejó en un segundo plano nuestras carencias para atacar en estático. Es difícil asumir que no se hacen las cosas bien cuando se gana de 20 con aparente facilidad...

Según fue avanzando la temporada, entre los habituales problemas climáticos y algunos personales, fuimos perdiendo parte de nuestra chispa y esos problemas que antes quedaban enmascarados (lectura del juego, paciencia) emergieron con fuerza. Acabamos perdiendo nuestras opciones de clasificarnos para el playoff en un par de partidos realmente malos (contra Villaverde y en pista de Maristas).

Como momentos estelares, recuerdo los primeros minutos contra Cajasol B y un tercer cuarto memorable en Gelves. Eso sí, el mejor regalo que me llevo fue el partido ejemplar que hicimos para terminar nuestra temporada.

En resumen, el balance de la temporada es bueno sin llegar a excelente. Hemos progresado mucho en aspectos como lectura del juego y cohesión del grupo (tuvimos varias incorporaciones). La mejoría física del equipo ha sido muy importante y el segundo año de éste ciclo (que echará seguro de menos a los 6 compañeros que pasan al Junior) se adivina muy prometedor.

Para terminar, quiero repetir lo mucho que voy a echar de menos a todos los que habéis hecho del Club Natación Sevilla mi casa. No os olvidaré.

¡Hasta otra!

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