24 nov. 2010

Acechando...


No es una pesadilla, es real. No puedo verla. Ni oirla. Nunca he podido. Sin embargo...
.
.
.
.
.
.
que está ahí.

Esperando su oportunidad.

Por eso debo estar alerta. Tengo la certeza de que al más mínimo descuido por mi parte, saltará de entre las sombras, abalanzándose sobre mí para devorar mi lengua y mi laringe. Es lo único que quiere de mi. El resto se lo dejará a los carroñeros.

Es cruel y refinada. Disfruta cada momento de este asedio, de esta tortura a la que me tiene sometido. Paladea cada instante con deleite. La victoria final es sólo la guinda del pastel.

Cada caza es una obra de arte en la que juega con los sentimientos de su presa. Sospecha, sorpresa, desazón, angustia, desesperación, ira, paranoia... Cuanto más se prolongue este juego, más gozará del instante triunfal.

No hay comentarios: