
Siendo yo un tierno adolescente me cruzaba a menudo con los yonquis del pueblo que me daban, más que otra cosa, grimilla. Me preguntaba muchas veces por qué habían llegado a aquellos extremos de abandono.
En esa tesitura, de mis noches de verano, echaron por la tele una de esas películas menos conocidas de Otto Preminger: "El hombre del brazo de oro", película de 1955 protagonizada por Frank Sinatra, Eleanor Parker y Kim Novak. En la cinta se retrata la lucha de un yonqui Frankie Machine (Sinatra) por mantenerse alejado de las drogas cuando regresa a su vecindario tras 6 meses de rehabilitación.

Esta película, alimentó mi admiración por Sinatra como artista (como cantante ya me parecía magnífico). Su interpretación es descomunal, intensa, dolorosa... no recomiendo a nadie que la vea si está pasando malos momentos, porque es devastadora.
"El hombre del brazo de oro", en aquél momento de mi vida, me ayudó a comprender (y temer) el mundo de los drogadictos y al rechazo que aún siento respecto al consumo de drogas psicotrópicas. Otra consecuencia que tuvo la película es que encendió mi interés por el Jazz añadiendo a mis recuerdos de verano las noches que acababan con las retransimisiones del Festival de Jazz de Vitoria en la 2 de TVE.
Hasta Septiembre,
2 comentarios:
Ey, Bakshish, a ver cuando actualizas tu blog, macho... Parece mentira, con lo que te gusta hablar, y lo poco que te prodigas por estos lares ;)
Venga, ahora toca algo de Ciencia Ficción: Simmons, Berster, Niven o lo que te de la gana... :D
Un saludo.
Erekosë: Ahora que lo actualizo, ya no te pasas por él. Mal cliente ;)
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