16 feb. 2010

Wile E.

Dice el chiste:
Hay dos tipos de personas en el mundo: Las que clasifican a la gente en dos tipos y las que no.
Pues debo de contarme entre las que sí lo hacen. A veces. Pienso que  efectivamente se puede reducir la complejidad de la naturaleza humana en dos arquetipos.

Sí amigos. La especie humana se puede caracterizar, a grandes rasgos, usando a los protagonistas de estos grandiosos dibujos animados. Un ejemplo:


Pocos dibujitos he disfrutado tanto como estos episodios del año de la polka. Tienen todos los ingredientes para hacerme reír: absurdo, surrealismo, tortas y mala suerte. Y si os fijáis a vuestro alrededor, las personas que os rodean a diario tienen mucho en común con estos dos tipos:

  • Correcaminos: A pesar de ser, aparentemente, víctima propicia de los depredadores más crueles, este personaje siempre sale bien parado. Da igual lo complicada e inverosímil que parezca su escapatoria. Aparte de por su incansable "bip-bip", se caracteriza por dos rasgos fundamentales:
    • Su innata capacidad para ir cagando cerillas.
    • La enorme cantidad de potra que tiene.
  • Coyote: Un muerto de hambre. Un pobre despojo que, al igual que nuestro Carpanta, sólo tiene un anhelo en la vida: llevarse algo a la boca. Tres características principales lo adornan:
    • Habilidad. El Coyote sirve como magnífico ejemplo ilustrativo del refrán 'El hambre agudiza el ingenio'.
    • Perseverancia. Aunque algunos puedan tacharlo de testarudo, nuestro amigo es un ser de principios firmes. A pesar de sus múltiples infortunios, jamás se da por vencido.
    • Mala fortuna. Es el tío más cenizo del multiverso. Capaz de sufrir los desastres más ridículamente improbables.
Obviamente, el sustento de la serie era el Coyote. Sus tortazos e ineverosímiles derrotas hacían las delicias del público. El intríngulis del humor residía en ver como, a pesar de su tesón y sus notables esfuerzos intelectuales, el Coyote siempre era derrotado de formas humillantes. El Correcaminos no pasaba de ser un simple adorno limitándose a correr y hacer bip-bip.

Habiendo estudiado (es un decir) una carrera técnica, resulta obvio para el lector de parte de quién se pone un servidor en esta historia. Con todo lo que me he reido (y aún me río) con esta serie, el mensaje de fondo me produce escalofríos.

Es verdad que los dibujitos de la Warner siempre se han distinguido por ser producciones más bien gamberras y nada moralistas. Pero la esencia del Coyote y el Correcaminos es especialmente ácida. Es igual que el cuento de la Cigarra y la Hormiga pero con los papeles cambiados.
Si te ha tocado ser correcaminos, siempre saldrás adelante. Pero como seas el Coyote jamás triunfarás por mucho que te esfuerzes.
No sé a vosotros, pero a mi me parece que esa filosofía de vida con claras resonancias de predestinación Coelhiana me parece un montón de .......

P.D.- El amigo Grifo, de forma coordinada, ha publicado su propia visión al respecto de este héroe maltratado. Visiten Nuestro Bar.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Es sorprendente. Esto es un experimento sociológico y no gran hermano. En lo único que hemos coincidido es en la perseverancia. Muy bien escrit y estructurada. Ya sabes lo importante que es esto para mí. Gran empiece y curiosa reflexión sobre la warner. Entrada difícil para ti en cualquier caso, pues mostrar empatía al quie solo persevera y no supera...


Grifo

Bakshish dijo...

Pues sí. Un experimento sociológico. Si se hubiese sumado el Iacchos...

Gracais por las flores 'formales'. Lo que dices de mi dificultad para empatizar por el perseverante si recompensa...

Es que para mi el hecho de perseverar es ya una forma de superación.

Tal vez me atraigan más los conceptos de esfuerzo y perseverancia en la búsqueda de objetivos que el éxito de esos esfuerzos.

Si sirve como justificación, estuve 8 años en Teleco y me costó muchísimo 'aparcarla'. Más aún, aunque no la terminé espero hacerlo algún día...

idomeneillo dijo...

en cualquier caso hemos traido la perserverancia a nuestro terreno, obviamente no es el mismo.


Por cierto: solo lo formal es importante

Bakshish dijo...

La perseverancia. Me resulta curioso que te gusten tanto los 'causas perdidos'. ¿Por qué?

Respecto a tu afirmación de 'lo formal'... huele un poco a platonismo...

Y, confesándome epicúreo, a mi lo del platonismo no me va.

Iacchos dijo...

Considero al correcaminos tan repelente como el piolín (por cierto, también de la Warner) o al ratón Jerry.

Aunque para mí lo realmente sorprendente es la sincronicidad entre las mentes de Bakshish y Grifo (véase http://es.wikipedia.org/wiki/Sincronicidad)

Bakshish dijo...

Iacchos, Iacchos, nunca defraudas.

Por supuesto que Piolín es repelente. Es incluso peor que el correcaminos, por que éste último al menos no es repipi.

Pero Jerry... Jerry no me resulta odioso. Es un tipo listo, gracioso y con puntos de mala uva y ternura a pares. El bobo ahi es Tom.


(Sinchronicity, por cierto, es un estupendo disco de Police)