
Vigo. 1992.
No recuerdo muy bien cómo pero recuerdo muy bien quién fue el que encendió la radio. Fue un mediodía entre semana en que compartíamos comida y charla.
Tras la sintonía del programa que comenzaba a esas horas, empezó a hablar una voz aguda que yo tenía asociada al baloncesto NBA.
Casualidades de la vida, el caballero en cuestión era un entendido en música y aprovechaba su espacio en Radio 3 para hablar sobre y poner música. ¡Pues vaya novedad! dirán muchos. Pues sí.